A finales de los años 70, el rock perdía popularidad y la música disco junto al Hi-NGR (high energy, que puede traducirse a “energía alta”) comenzaron a ganar fuerza y poco a poco se adueñaron de la radio, el cine, la televisión y también de las fiestas. En México había pocos lugares para bailar estos nuevos géneros. Además, era muy difícil entrar. “Se discriminaba mucho a la gente”, dice Manuel Armendáriz, fundador de Meteor, luz y sonido, una empresa que comenzó a organizar eventos de Hi-NGR en el Club de Periodistas, para gente de todas las edades, y el encargado de poner la música era Roberto Devesa, quien detrás de las tornamesas se hacía llamar Patrick Miller. Tanto ellos como Polymarchs, un colectivo que hacía exactamente lo mismo, pero sin tener un recinto fijo, son considerados los pioneros de los sonideros disco y high energy. Casi medio siglo después, Polymarchs congregó a 200.000 personas sobre avenida Paseo de la Reforma, una de las avenidas emblemáticas de la capital, para despedir el 2024 en un concierto gratuito.
