El gabinete de seguridad israelí, que toma las principales decisiones en torno a la guerra, se encuentra reunido este martes con el alto el fuego pendiente de un hilo por la creciente tensión y amenazas entre las partes, azuzadas también desde Washington por el presidente Donald Trump. Más que avanzar en la segunda fase de la tregua, cuya negociación debería haber comenzado en Doha (Qatar) hace ocho días y que Israel mantiene bloqueada, la reunión del gabinete que preside el primer ministro Benjamín Netanyahu tiene previsto acordar una respuesta a Hamás. La milicia islamista avisó el lunes de que podría congelar la liberación de rehenes del próximo sábado por lo que considera que son incumplimientos reiterados del alto el fuego por parte del Estado judío.
