Los talibanes han dado este lunes un paso más en una política que, para muchas mujeres afganas, se resume en enterrarlas en vida. El Gobierno de hecho de la antigua guerrilla ha prohibido ahora que los edificios de viviendas de nueva construcción tengan ventanas con vistas a casas vecinas en las que residan mujeres. “Las ventanas que den a zonas tradicionalmente utilizadas por las mujeres de los hogares vecinos estarán diseñadas de tal manera que queden bloqueadas por paredes u otros medios”, explicó este lunes el portavoz adjunto de los talibanes, Hamdullah Fitrat, que aseguró que esta medida “tiene como objetivo salvaguardar los principios islámicos y los derechos de la sharia (ley islámica) de los vecinos”.
