
Carlos III no podía imaginar aquel 1772 en el que adquirió un conjunto de Stradivarius para su hijo, el Príncipe de Asturias, futuro Carlos IV, que más de 250 años después, en un Teatro Real que aún no se había ni soñado, una sala llevaría su nombre, y que en ella se promocionaría este miércoles un concierto benéfico con esos instrumentos que se realizará el mismo día de su nacimiento ―20 de enero― para ayudar a los afectados por la trágica dana de finales de 2024. Tampoco se imaginó María José Suárez, conservadora del llamado Cuarteto Palatino, valenciana nacida en la zona de Utiel-Réquena, que dos años después de que asumiera la tarea de preservar estas joyas de Patrimonio Nacional, las mismas servirían para recaudar fondos destinados a ayudar a agrupaciones musicales de su tierra en la recuperación del desastre. El 20 de enero, a las 19.30 horas, todos esos imposibles coincidirán para que se celebre un concierto único en el Teatro Real, donde los miembros del Cuarteto Casals devolverán la vida a estos instrumentos de fama internacional. Los Stradivarius que sonarán entonces llevan 27 años sin salir del Palacio Real.

