2025 pone punto final a una de las grandes paradojas de los tres últimos años. El gas ruso ha dejado de fluir a medianoche de este miércoles a la Unión Europea a través de Ucrania. Lo hace por primera vez en los casi tres años de invasión de Vladímir Putin, después de que el Gobierno de Volodímir Zelenski se negase a renovar el contrato con la gasista estatal rusa Gazprom más allá de su vencimiento, este martes 31 de diciembre. El acuerdo fue sellado a finales de 2019, más de dos años antes de que los primeros misiles rusos golpeasen suelo ucranio y ni siquiera en las fases más cruentas de la guerra, el gas ha dejado de cruzar el subsuelo de ese país. Esta madrugada, Gazprom ha confirmado en un comunicado la interrupción del suministro a través del país vecino en dirección a territorio de la UE.
