La inesperada muerte de Liam Payne, a los 31 años, el 16 de octubre dejó conmocionados al mundo de la cultura a nivel internacional. El cantante británico falleció tras precipitarse desde la habitación del hotel CasaSur, ubicado en Buenos Aires, Argentina, donde estaba pasando unos días de descanso. Desde entonces, las muestras de cariño y solidaridad con sus familiares y amigos no han dejado de sucederse. La demora en la autopsia, la causa judicial abierta y la consecuente investigación retrasó más de lo esperado su último adiós, que reunió en un mismo espacio a los más cercanos.
