
El puente entre el número uno del ajedrez, Magnus Carlsen, y la Federación Internacional (FIDE) no está aún roto del todo. El noruego dijo lo contrario el viernes tras retirarse del Mundial de Rápidas en Nueva York cuando iba muy lejos de los líderes y después de ser multado y advertido de descalificación por jugar con pantalones vaqueros. Pero hay conversaciones para que dispute el Mundial Relámpago el lunes y el martes. El ruso (con la bandera de la FIDE) Volodar Murzin, de 18 años, es el nuevo, y muy sorprendente, campeón del mundo de rápidas.
