El presidente Javier Milei ha recorrido un camino arduo durante las últimas cinco semanas, pleno de sapos que debió tragar. Para muchos, ese recorrido es una muestra cabal de su pragmatismo; para otros, de su debilidad; y para otros más, de su cinismo, oscilando entre tres figuras muy distintas: Carlos Fuentes, Max Weber y Franklin Delano Roosevelt.
