Los últimos días de este año 2024 y los primeros del siguiente vendrán marcados en el tiempo en España por dos aspectos: uno, la persistencia de las nieblas y heladas en amplias zonas del interior y dos, por la presencia de una nueva dana, pero inofensiva y de baja intensidad, entre el sur de la península y el norte de África. Según explica este lunes Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), esta dana, junto con la llegada de vientos húmedos procedentes del Mediterráneo, “provocará un aumento de la inestabilidad en el área mediterránea peninsular y en Baleares, con chubascos que localmente podrán ser fuertes y persistentes en algunas zonas”. A partir de los últimos días de la semana, “podría haber un cambio en el patrón meteorológico”, con la llegada de frentes asociados a borrascas atlánticas que dejarían lluvias primero en el noroeste, sobre todo en Galicia, y que después se extenderían a otras zonas del territorio peninsular, con unas temperaturas más altas y las heladas en remisión. De la llegada de una Filomena 2, como desinforman algunos medios, nada de nada.
