Tras siglos de levantar una arquitectura ligera y temporal en el desierto, algunos países llevan décadas construyendo rascacielos de muro cortina. El resultado son urbes aparentemente cosmopolitas, pero radicalmente provincianas. Se trata de ciudades vacías, con menos habitantes que turistas. En general, están más cerca de los escenarios de negocios que de la vida cívica. Esos edificios translúcidos o transparentes están, además, permanentemente bañados por la arena del desierto. ¿Qué ha pasado?
