Javier Guerrero, un pastor de 26 años de Pontones (Jaén), acaba de llegar con sus ovejas al parque natural de Sierra Cardeña y Montoro (Córdoba) para cumplir con la tradición familiar de la trashumancia. Hijo y nieto de pastores trashumantes en la jiennense Sierra de Segura, este joven acaba de crear Vida Trashumante, un proyecto en el que funde innovación y sostenibilidad pero sin perder de vista sus raíces.
