El Gobierno se ha lanzado en tromba contra el presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, después de que este afirmase en una entrevista en La Vanguardia: “Hay que ir a una cuestión de confianza, moción de censura o elecciones”. El primero en salir a criticarlo ha sido el propio presidente, durante un mitin electoral en Cáceres. Horas después, el Ejecutivo transmitió una protesta mása formal, mediante una carta del ministro de la Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, en la que lo insta: “Le pido expresamente que se abstenga de romper su neutralidad política y actúe con respeto hacia la democracia y el Gobierno”.
