Los turistas y la música han vuelto al Barrio Francés de Nueva Orleans. Este sábado, una banda de trompetas y trombones recorría las callejuelas del centro histórico. De los bares de Bourbon Street brotaban de nuevo las notas de jazz, de blues o de rock. Bajo la mirada de una fuerte presencia policial, a pie, a caballo o en coches patrulla, colas de visitantes aguardaban mesas en los restaurantes que ofrecen las especialidades locales, desde la sopa gumbo al estofado de carabineros. Hasta llegar a la esquina de Bourbon Street y Canal Road: aquí, donde el exmilitar Shamsud-Din Jabbar lanzó su vehículo contra la multitud que celebraba el Año Nuevo y mató a 14 personas, lo que impera es el silencio.
