A mediados del pasado mes de diciembre, Masayoshi Son apareció por sorpresa en Mar-a-Lago (Florida, EE UU) junto a Donald Trump. El fundador del grupo japonés SoftBank prometió invertir 100.000 millones de dólares en EE UU en los próximos cuatro años. El presidente electo bromeó diciendo que quizá SoftBank quisiera duplicar ese objetivo hasta los 200.000 millones de dólares. Son aceptó el órdago y respondió con una amplia sonrisa: “Lo intentaré”.
